Para ajedrecistas · Lección 6 de 7

Las cuatro cosas que no puedes soltar

Un drop puede ir casi a cualquier sitio, y justo por eso las reglas lo cercan. Cuatro restricciones, y la última es la regla más rara del juego.


Pruébalo en el tablero

Nada puede soltarse donde nunca podría moverse

Peón y lanza no pueden soltarse en la última fila, y el caballo no puede soltarse en ninguna de las dos últimas: desde ahí no tendrían ninguna jugada legal en lo que queda de partida.

Es la misma regla de la promoción obligatoria de la lección 4, vista por el otro lado. Una pieza que llega ahí moviéndose está obligada a promocionar; una pieza que caería ahí no puede soltarse de ninguna manera, porque una pieza soltada nunca llega promocionada.

Nifu (二歩): un peón sin promocionar por columna

No puedes soltar un peón en una columna donde ya tienes un peón tuyo sin promocionar. Dos peones en una columna es nifu, "dos peones", y es jugada ilegal; en torneo, de las que pierden la partida en el acto.

Los peones promocionados no cuentan, así que un tokin en una columna la deja libre para un peón nuevo. Tampoco impide nada que tu peón comparta columna con el del rival. En la práctica esto convierte "qué columnas abrir" en una cuestión estratégica de verdad: cada peón que cambias libera una columna para soltar.

  • Nada de peón o lanza en la última fila; nada de caballo en las dos últimas.
  • Nifu: nada de un segundo peón sin promocionar en una columna donde ya tienes uno.
  • Uchifuzume: nada de jaque mate dado por un peón soltado. El jaque sí se puede.
  • Y la general, de la lección 5: solo casillas vacías, así que un drop nunca captura.

Uchifuzume: no puedes dar mate con un peón soltado

Soltar un peón para dar jaque, se puede. Soltar un peón para dar jaque mate, no. Dar mate con un peón que ya estaba en el tablero, se puede; dar mate moviendo cualquier otra pieza, se puede; dar mate soltando cualquier otra pieza, se puede. Solo esa combinación está prohibida.

No hay lógica profunda en ello: es una regla de cortesía, de hace varios siglos, según la cual una partida no debería terminar con la pieza más barata llegando de la nada. El tablero de arriba lo aplica: tienes un peón y un oro en la mano y un mate en una, y solo una de las dos piezas tiene permiso para darlo. Prueba las dos.